lunes, 25 de junio de 2018


El dolor egoísta de no haber tenido acceso a ti fue más grande que los cristales de nuestras risas. No soporté el fulgor que me reflejaban; me cegó. Todo lo que alcancé a ver fue la silueta de ti y tu aura radiosa de esmeralda y sangre, que no pudo alumbrar la mía, apagada y cetrina.
Así transcurrió un tiempo vano que ahora espero pasar.

domingo, 24 de junio de 2018


Los oráculos concuerdan con la realidad: nada crece salvo flores de un día; no hay predicciones de primavera (que en esta parte del mundo no existe). Son solo cartas de papel que encarnan la misma existencia de utilería. Adivinación vacía de su eco sin voz, estampas incomprensibles que imitan los símbolos de una vida sin razones. La lectura de todas las señales es una imposibilidad abigarrada. La mano abierta del destino mezquino es plana y seca; no tiene líneas ni surcos para interpretar... Tiene sólo cinco dedos fríos que apuntan a los fundamentales fracasos sufridos: el del amor, el del alma, el de la bondad, el de la grandeza, y el de la magia.

martes, 19 de junio de 2018


Si dios nos creó a su imagen y semejanza, nos creó como edificadores y destructores, con poder, voluntad y creatividad inagotables; nos hizo libres y supremos, dueños del universo, tanto del íntimo como del infinito que se expande por las galaxias. Podemos hacer lo que nos plazca, como nos plazca. Podemos hacer nuestro propio universo y ser dueños, señores y dioses de él.

lunes, 18 de junio de 2018


Qué refrescante es encontrarse a sí mismo en otro, verse ahí afuera y darle al otro yo en otro cuerpo un abrazo y una palabra de aliento. Cuando siento que eres un yo fuera de mí, la visión se expande porque ya no se limita a lo que el mundo, desde afuera, trae a mis sentidos, sino que evoluciona hacia la comunión entre lo que se de mi porque soy dentro y lo que se de ti (que es básicamente igual de íntimo, ya no ajeno). Es como la claridad expandida de gemelos que comparten una sensibilidad cronometrada.

Eres otro yo. Por un patrón, un momento, o una vida. Más allá del espacio, eres otro, pero hecho de mi misma sustancia.

En ti entiendo por qué me cuesta querer: porque nunca me vanaglorié de conocer y comprender nada que no fuera a mí misma, y así, lo que no conozco no puedo realmente amar. En cambio, a ti te aprehendo como a mí misma, y tal como lo hago conmigo, puedo quererte. Quizás más, porque en tu espejo limpio y con mis ojos renovados perdono lo que para mi íntimo juez no merece piedad.

Eres otro yo. Veo en tus ojos honestos, pudorosos y ávidos de creer, una llama de fuego y plomo por la desilusión de descreer.

domingo, 17 de junio de 2018

Nada querer ni esperar...


Nada querer ni esperar más que el paso del tiempo.
Disfrutar las nimiedades del día.
Saberse finito.
Vagar con la mente -no por mucho rato, que duele ir adonde no se puede ir.
Cantar o escribir.
¿Creer que hay esperanza? No figura en la lista. Es mejor no ocupar el tiempo en ello.

sábado, 16 de junio de 2018

No he aprendido a vivir con esperanza...


No he aprendido a vivir con esperanza: me vuelvo muy blanda y me quiebro.
No he aprendido a vivir sin esperanza: me vuelvo muy seca y me quiebro.
Aún así, prefiero seguir intentando aprender a vivir de la segunda forma.
Duele menos que la primera. 

Leo sobre astros y lo que deparan,

incierto y cambiante.
Escucho melodías
de verdes bosques
y frescas fuentes que nunca he visitado.
Colecciono colores e ideas
con excusa de crear, amar y ser.
¿Estos son mis bálsamos?
Estos son mis escondites,
mis alfombras -bajo las cuales barro
El tedio
La desesperanza
El desamor
El temor de no tener ni llegar
La herida de no verme resarcida,
El dolor de no habérseme concedido un deseo
ya mustio, agónico.
Son mis excusas para probar en la fantasía
lo que la realidad me niega.
Ya no disfruto tanto estos prados,
son todos de papel y ceniza.
Sólo reciclaje, nada nuevo.

Sólo ficciones, nada real.
Nada es real.

jueves, 14 de junio de 2018

En trozos de pasado, quedaron perlas.


Busco busco
Sin avaricia, sólo con calma
Con vacío
Con presente tardío y gris plomo.
Ha sido un placer y un dolor
regresar atrás para tener, por un minuto de arena,
lo que fue mío y perdí al vender.
"Las perlas no se venden.
No se cambian,
ni se apuestan.
Ya ves,
no tuviste mejor postor.
Las perlas ya no perdonan."

domingo, 10 de junio de 2018

Más lento pasa el tiempo cuanto más deseo hacerme nada


Los minutos -más pesados que mi leve cuerpo vacío ya de alma- 
me arrastran consigo sin decirme adónde vamos.
"A mañana" creo oír que susurran.
Yo sólo me dejo llevar a mañana, 
y al otro mañana, 
incesante mañana que no tiene futuro;
a la próxima hoja del calendario vacío,
al día después de la repetición del mismo nudo y desenlace.
Así vivo, el tiempo me arrastra por un brazo
(la esperanza me soltó del otro)
Y si no lo hubiese ya hecho, 
yo terminaría mordiendo su mano,
hasta lograr que me dejara ir.

El engaño del espejismo que he diseñado


vuelve para reflejarme sin piedad la transparencia de la nada.
Fuera de los límites de mi parca fantasía nada crece,
dentro de los límites de mi parca fantasía hay una fuente seca.
Una caracola vacía recibe rumores en espiral
-se desvanecen en la nada.
Todo cuanto sueño se rehúsa a vivir,
salvo dentro del prediseño errado y yermo;
el incambiable prediseño que se prueba destino inexorable.
Jamás debí tratar de cambiarlo o siempre debí cambiarlo:
da igual.
Al fin, al cabo, sólo se me da
Mezquindad.

Quiero ahogarme en el mar abierto del quehacer,


no sin antes haber mucho nadado.
En esas aguas ajenas puedo flotar a placer, aletear con cola de sirena que reina y cautiva.
Puedo justificar mi aire y mi agua -Qué maravilla, tener razones.
En cambio, qué pesadilla no conseguir un charco de agua fresca dentro de mi íntima isla,
qué extraño notar que, incluso, no está rodeada de agua,
sólo flota en la nada aérea, sin asidero alguno.
Quién querrá naufragar en la isla rota,
quién podrá vivir en la isla seca.

lunes, 4 de junio de 2018

Puro...


Huella de alma en busca
De agua nueva, mente fresca
Idea a hurtadillas 
Bestia sublimada
Pura
Reclamo de cuerpo, deuda pagada
Espacio vacío de tiempo prestado
Resquicio lleno de estrellas en las manos.
Darte
No mucho ni poco, segundos de oro
Darme
Suficiente alma de la que te sobra.
Vienes
Con miras al mar, sin agua te vas
Vengo
Sin diamantes nuevos, con manos abiertas.
Toma
Lo que cabe en mi vasija para beber
Dame
Lo que no sepas dónde guardar ni cómo querer.

domingo, 3 de junio de 2018


Hace mucho que los peregrinos pasaron. Se creía que sólo habían levantado polvo en el camino y que las flores que habían sembrado hace mucho estaban marchitas. Sorpresa fue encontrar que florecían de nuevo, como destellos de luz en carmín y amarillo. Mira el caminito ahora: la maleza no lo oculta ni la soledad lo afea. ¡Ya no hay hierba mala, sólo quedan las flores!